De un momento al otro te convertiste en el parche para mis heridas, me pitaste de otro color lo que vendrá, hiciste de esta roca de nuevo un corazón. En tres meses me hiciste sentir un desfile de emociones en la espalda, supiste ser el refugio de mi paz, me arrebataste el cielo y lo adornaste, me regalaste vacaciones en tu alcoba, me hiciste volver a sentir.
Te elijo y te vuelvo a elegir, siempre.