La emoción de vivir un recital de esta banda no tiene comparación, lo que genera estar ahí, escuchar esos músicos, vivir esa fiesta con la gente que allí te podes encontrar. Supe hacerme amigos unidos por la misma locura, Salta la Banca, logro unirme a personas hermosas, a conocer gente que vale la pena, gente de buena madera, con la que hoy en día comparto tardes y noches, con la que comparto miles de anécdotas, una mejor que la otra.
Vivir esa adrenalina que te da al escuchar esos primeros acordes que dan lugar al despliegue de una fiesta, hombres, mujeres y hasta niños se encuentran unidos en el mismo lugar con el único fin de escuchar esa banda que te mueve el piso, que con cada tema te llega al alma, con escuchar la voz de Aysine se te pone la piel de gallina, una que otra vez cae una lagrima, de felicidad, de tristeza cuando vienen los recuerdos al sonar de alguna canción; cantar con tu gente ESA canción que los identifica, que los une como amigos, como grupo, como familia...
No hay palabras que me alcancen para describir lo que siento al estar ahí, para describir lo que significa Salta la Banca, no hay palabras que hagan entender a alguien ajeno a esta locura, lo que vale, lo que se vive, lo bien que se siente levantarse al otro día sin voz, con dolor de piernas y brazos, y saber que ese dolor es por haber dejado todo en cada show, metiéndote en los pogos, armando rondas con tus amigos, sabiendo que en cualquier tema, mires donde mires, ahí va a estar tu gente ayudándote a no caer, a vencer tus miedos